Autoreseña Lazos de Sangre
- mariacesponlorenzo

- 26 ago 2025
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 4 sept 2025

“Lazos de Sangre” es mi penúltima novela. Fue mi primera exploración fuera del género espiritual con el que había escrito mis primeras tres novelas. Siempre he sido una amante de la India, país en el que he tenido la suerte de estar dos veces.
Como lectora, también me gusta sumergirme en historias reales de desigualdades sociales. Amo viajar y eso hace que me guste leer historias reales que ocurren en otros países.
En 2006 hice mi primer viaje a la India con mi hijo, que apenas había cumplido los 18 años. En 2008 decidí irme sola. Recuerdo que en mi primer viaje fue donde descubrí lo mucho que idealizábamos un país que en occidente sentimos como “la cuna de la espiritualidad”. Nada más lejos de la realidad. Aun siendo cierto que puedes encontrar filosofías espirituales, lo que más encuentras es religiosidad y desigualdad a través del sistema de castas.
El viaje en 2006 fue toda una aventura. Fue durante este viaje que nos sumergimos en la realidad de India. Nuestra ignorancia y las ganas de sumergirnos en el vientre de la Gran Madre India nos llevó a meternos en experiencias que no todas fueron agradables. Sin saber como acabamos en Cachemira, semi secuestrados en las “barcazas hotel” que hay en los lagos y teniendo que salir con prisas antes del día de la independencia porque habían matado a un adolescente al que le dieron el alto y no lo escuchó porque iba oyendo música con los auriculares puestos.
Estar rodeados de militares armados, que cada dos esquinas te paraban, interrogaban y cacheaban, fue un poco estresante. Ver bebes super pequeños que no llegaban al peso normal en brazos de sus madres que venían a pedirte dinero usando a sus hijos como escudo de la lástima, tampoco. Ver niños mutilados, cientos de personas viviendo en las calles, enfermos que no tienen más opción que vivir en la calle… tampoco fue fácil.
En contrapartida, la risa de los niños, la sonrisa y la amabilidad de los sintecho y la generosidad de los que tienen poco o no tienen nada, fue una lección de amor para el alma. En ese viaje estuvimos en Cachemira, pero también en Delhi, en MacLeod Ganj, en Jammu y cuando recuerdo ese viaje lo hago con mucho amor porque yo me enamoré de la India, y, pese a que hubo experiencias un poco estresantes, también hubo mucha nutrición para el alma.
Así fue como decidí irme sola en 2008 y entrar por Bombay o Mumbay. Como echaba de menos el norte volví a MacLeod Ganj, fui a Delhi, a Manali, a Vashisht, a Pune, y sí, en esta ocasión fui en busca de un poco de espiritualidad y estuve en el Ashram de Osho. Tuve muchas conversaciones con muchas bellas personas, pero los que más tocaron mi corazón fueron los sintecho. Personas que no tienen nada que perder y te lo dan todo.
Llevaba mucho tiempo queriendo escribir una novela sobre la India. Especialmente una novela que contara una de las realidades sumergida en las sombras. Conocí a alguien en mi segundo viaje que me mostró esa realidad. No puedo decir que fuera un placer conocerlo, pues era un hombre que hacia turismo sexual en busca de niñas que se prostituían en los suburbios de Bombay. Recuerdo la repulsión que me provocó conocerlo. No soy quien, para juzgarlo, pero él, con su soberbia, su ego y su prepotencia, se sentía orgulloso de lo que hacía y para mí, era la antítesis a todos mis valores humanos y éticos.
He tardado muchos años en lanzarme a escribirla, y, pese a que tiene algún tinte místico, porque es imposible hablar de la India y no sumergirte en lo místico, si que fue la primera de mis novelas que empezó a romper los cimientos de mi zona de confort.
La historia de Asha y Aadhila no es una historia basada en personas a las que yo conociera. Es la historia de muchísimas mujeres en la India que viven esta realidad sin poder hacer nada para evitarlo. Ame jugar con los diarios personales para entrelazar una historia de amor, de resiliencia y de supervivencia. Las historias que no se cierran tienden a repetirse, aunque el destino te haya llevado a muchos kilómetros de distancia y las historias familiares que entrañan secretos vuelven para que puedas comprenderlas, cambiarlas y cerrarlas.

Jugar con el diario de Aadhila me permitió sumergir al lector en el pasado y en el presente al tiempo y marcar la dirección de la búsqueda de Asha. La conversación con el Aghori fue de esas conversaciones que tengo en el mundo no visible y recordar a aquel Aghori que conocí en MacLeod Ganj en 2006.
Es una gran novela de fácil lectura que te sumerge en una historia apasionante que te lleva a querer seguir leyéndola hasta el final.

Sinopsis:
Asha, una joven criada en Barcelona, tras la muerte de sus padres adoptivos, empieza a descubrir la gran mentira tras su supuesta adopción; no fue adoptada, fue comprada. Una extraña carta enviada desde la India, comunicándole que su madre biológica está en su lecho de muerte, hará que Asha se embarque en un viaje para desentrañar la verdadera historia.
En Goa encuentra el diario de su madre y se sumerge en la historia de ésta y de otras tantas mujeres que corren la misma suerte en un país lleno de contradicciones, desigualdades y secretos. Incapaz de sospechar, que su búsqueda, la está llevando directa al infierno, Asha se ve inmersa en un mundo en el que nada es lo que parece. Prostitución, mafias, secuestro y trata de niños van tejiendo a su alrededor los restos de una historia familiar que no ha terminado.
¿Qué secretos esconde realmente su familia? ¿Sobrevivirá Asha a una historia que amenaza con repetirse? Enfrentándose a sus peores miedos, Asha se convierte en la última esperanza de desenterrar la verdad y romper el ciclo de dolor.
En "Lazos de Sangre", se despliega una historia en la que los secretos ocultos del pasado y las sombras de la maldad acechan en cada rincón, llevando a los personajes al límite de su resistencia. Esta novela nos invita a embarcarnos en un viaje lleno de suspenso, misterio y giros inesperados, mientras Asha desentraña una trama oscura de esclavitud y dolor que ha marcado a su familia.
Te invito a sumergirte conmigo en este viaje por las sombras de la India.
María Cespón Lorenzo - @maria_novelista















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